Grandes matemáticos en la Revolución francesa

Por | 29 Maio, 2021

En Francia el año 1789 marca un hito crucial, el 5 de mayo se convocan los Estados Generales. Se componía de representantes de los tres estamentos de la sociedad francesa: el clero o Primer Estado, la nobleza o Segundo Estado, y el pueblo llano o Tercer Estado. La independencia que demostraron los diputados del Tercer Estado con respecto a los dos primeros estamentos y a la Corona, marcó el inicio de la Revolución francesa.

En el campo de las matemáticas esta época producirá una revolución geométrica y analítica.

Durante el siglo XIV la Universidad de París había sido uno de los centros científicos más importantes del mundo, junto con la Universidad de Oxford. Pero esta posición fue quedando irremisiblemente estancada los siglos siguientes. Cuando toda Europa aceptaba la filosofía cartesiana, París se aferraba al escolasticismo aristotélico. Y cuando el mundo científico pone sus ojos en la  física newtoniana, París quedaba en retaguardia defendiendo el cartesianismo.

La mayor parte de los matemáticos franceses del siglo XVIII no estaban integrados en las universidades, sino que estaban relacionados con la iglesia o el ejército, o bien disfrutaban de mecenazgo real.
Entre los intelectuales que anunciaron la llegada de la Revolución francesa de 1789 estaban Voltaire, Rousseau, D’Alambert y Diderot, ninguno de los cuales vivió lo suficiente como para ver la Toma de la Bastilla.


En cuanto a los grandes matemáticos de la época, Monge, Lagrange, Laplace, Legendre, Carnot y Condorcet se verán metidos en el centro de los desórdenes de la Revolución francesa. Condorcet se suicidaría en prisión en 1794, pero los demás vivieron para ver el triunfo de la Revolución. La caída de la Bastilla en 1789 encontró a estos seis matemáticos divididos en dos grupos.

  • Lagrange, Laplace y Legendre no tomaron parte importante en el desarrollo de los sucesos políticos de ese momento.
  • Carnot, Condorcet y Monge recibieron con entusiasmo las perspectivas de cambio, y jugaron papeles concretos en las actividades revolucionarias.

Todos ellos trabajaron de manera común en un proyecto matemático durante la Revolución: la reforma del Sistema de Pesos y Medidas. En 1790 Charles Maurice de Talleyrand propuso la reforma a un Comité de Pesos y Medidas de la Academia de las Ciencias. Se propusieron sistemas decimales y duodecimales, Lagrange apostó firmemente por los decimalistas. El Comité se mostró impresionado por la exactitud con que Legendre había medido la longitud del meridiano terrestre, lo que finalmente definió al metro: “la diezmillonésima parte de la longitud del cuadrante del meridiano terrestre”.

El sistema métrico estaba casi perfilado en 1791, pero hubo retrasos en su puesta en vigor. Tras turbulentos cambios que hicieron suprimir en 1793 la Academia de las Ciencias, se crea el Institut National. Lagrange, Laplace, Legendre y Monge formarán parte del nuevo Comité. En 1799 los trabajos se terminaron al fin. Carnot estuvo desconectado de este proyecto.

Si quieres saber más sobre estos grandes matemáticos: La Revolución francesa, las Matemáticas y Napoleón

El 19 de julio de 1849 la reina Isabel II sancionó la Ley de Pesos y Medidas, introduciendo en la legislación nacional en todo el reino de España, un Sistema Métrico Decimal (SMD) basado en el establecido por la Asamblea Nacional Francesa en 1791/99. Esta ley rompió con tradiciones y costumbres consolidadas durante siglos y sufrió innumerables dificultades para su puesta en marcha, hasta el punto de que bien entrado el siglo XX aún se seguían utilizando en algunas regiones y poblaciones las antiguas unidades de medida.

https://www.mineco.gob.es/stfls/mineco/ministerio/ficheros/CartelCEM_texto.pdf

La Comisión de Pesas y Medidas, creada por la Ley de 1849 como órgano consultivo del Gobierno, tuvo como misión el desarrollo del Sistema Métrico Decimal en España y, a resultas de sus trabajos, se determinaron las equivalencias entre las viejas pesas y medidas y las unidades del SMD, apareciendo publicadas por Real Orden de 9 de diciembre de 1852. 

Deixa unha resposta

O teu enderezo electrónico non se publicará Os campos obrigatorios están marcados con *